El sueño de todo montero
11/11/2006. Suena el teléfono móvil, es corzowey, descuelgo. Llama para decirme que eche la solicitud para los recechos que sortea la Junta de Castilla y León. Él ya lo ha hecho mediante una solicitud impresa pero dice que por Internet se puede hacer. Entro en la web www.jcyl.com y busco el enlace que me lleve al formulario de solicitud. Meto mis datos, pulso siguiente y me aparece una hoja con mis datos y el número 390. ¿Ya está?, pensé. Imagino que sí, por si acaso me guardo el documento en mi pc.
Enero/2007. El quince se efectúa el sorteo, aún no sé ni cómo funciona. Ese día o más tarde me llama corzowey indicándome que ya han publicado las listas, que han concedido doscientos diecisiete recechos y yo estoy entre los agraciados. ¡No me lo puedo creer! Cuando rellené la solicitud parecía que no había hecho nada y ahí estaba, entre los seleccionados. Tenía el número de orden ciento setenta y uno, lo que indicaba que había ciento setenta que elegirían antes que yo, por lo que los mejores lotes, cuando llegara mi turno, ya estarían seleccionados. Al poco tiempo me enviaron las hojas con la especie a cazar, la reserva y la fecha que son los lotes. Mi primera elección fueron los veintiún venaos medallables repartidos por diferentes reservas, los tres primeros, eso sí, los tres que concedían para nacionales de la Sierra de la Culebra. Después los machos no medallables, representativos, primero los de la vertiente sur de Gredos, la vertiente norte y finalmente las Batuecas (que son más feos). La siguiente elección fueron los rebecos no medallables y finalmente los venaos no medallables. Sumando todos los lotes que había seleccionado salían ciento veintiséis, aún me quedaban cuarenta y cinco hasta el ciento setenta y uno pero de los que quedaban no me convenía ninguno. Machos medallables por caros, rebecos medallables idem y para los corzos no iba a echar por lo mismo.
Tras enviarlo pasaron días de espera, de llamadas a la Junta por si todo había llegado bien, de mandarlo por fax y por correo electrónico para asegurarme del todo, hasta que me llegó una cartita. Remitente la Junta de Castilla y León, asunto asignación de lote, sigo leyendo... JODER!!! un macho!!! me ha tocado un macho en Gredos!!! No me lo puedo creer!!! Miro los lotes y veo que es el que había seleccionado en trigésimo tercer lugar, ¡qué cosa más rara! ¡Impresionante! Pues nada, en pleno mes de marzo ya sabía que en noviembre iría ¡a Gredos a por un macho! Aún me sorprendía sólo de pensarlo. Tendría muchos meses por delante para pensarlo, para ilusionarme con la experiencia que se avecinaba, para soñar cómo sería el rececho, cómo me sentiría según se acercara la fecha, cómo reaccionaría al tener delante a esos bichos, en definitiva, ocho meses para saborearlo y disfrutarlo.
Pegamos un salto en el tiempo y nos situamos en el día 05/11/07. Cuatro líneas y ya hemos recorrido un año, ¡qué cosas! Son las once de la noche, tengo todo preparado, aún así lo he repasado veinte veces ya, no se me puede olvidar nada. Comienzo por lo principal, rifle, balas, papeles, prismáticos, ropa de abrigo, comida, trípode. El despertador sonará a las cinco de la mañana, cuando hablé con el guarda quedamos a las siete y media en Candeleda. Doy vueltas en la cama, me levanto, conecto el ordenador, estoy acelerado, respondo a vuestros comentarios como puedo, entro en club caza, en decaza, al blog, club caza, otra vez decaza, me acuesto a ver si soy capaz de dormirme, sé que en cuanto enganche duermo del tirón. Método infalible para combatir el insomnio, leer, pero no hay manera, entre que el libro está en la fase más interesante y mis nervios no funciona. Nada, apago la luz y a contar ovejas, bueno, lo reconozco, conté machos. Al final no sé a qué hora sería, pero cuando sonó el despertador parecía que acababa de cerrar los ojos. No pasa nada, si hubiera sido para ir a trabajar ya hubiéramos visto, pero siendo así... pa’lante!!!
A las siete y media calvados en la dirección que nos habían dado. Presento los papeles, todo en regla, todo correcto, salimos con un guarda que nos llevará al encuentro con otro que nos está esperando en El Arenal, a unos treinta kilómetros de Candeleda. Las pertinentes presentaciones, parece que no hay mucha prisa, nos tomamos un café y un chupito de hierbas (¡no tenían limoncillo!). Cargamos los aperos en el Land Rover y caminito de la sierra. Aquí estoy, aún no lo he asimilado, después de ocho meses aún no me lo creo, pero es verdad, un año después estoy subiendo la sierra de Gredos ¡¡a por un macho!! Calma, calma, hay que aplacar los nervios y la emoción, ¿cómo? Es sólo un bicho más, como si tiro a una oveja, ¡seguro!, ¡¡un macho montés!! joeeee, mi estómago parece que intenta aligerarse, me pasa igual cuando siento una ladra directa hacia mi postura.
El refugio. Al fondo el pico donde vimos los tres primeros.Llegamos al refugio, a mil cuatrocientos metros de altitud, son las nueve, saco el rifle, me cuelgo los prismáticos, mochila a la espalda, lleno el cargador (en la recámara no se meten las balas hasta la hora de disparar), el jersey pasa de cubrirme a la mochila ya que la temperatura es muy agradable y cuando comencemos a andar va a estorbar. Todos preparados, todos listos, mi padre y yo embargados por la emoción, dispuestos a disfrutar de cada centímetro caminado, de cada mirada al incomparable paisaje, de cada brizna de aire respirada. Comenzamos a caminar.
Las tres primerasLa senda es suave, apenas se nota que vamos hacia arriba. No hemos caminado media hora cuando vemos las primeras cabras, se trata de tres machos jóvenes, están en lo alto de unos riscos que quedan a la derecha a unos setecientos metros de nosotros. No hay ninguno que convenza a los guardas así que continuamos. El objetivo es llegar a lo alto donde suele habitar un gran rebaño con varios machos. Cuando íbamos a media ladera vemos el rebaño, están muy lejos, pero se pueden diferenciar los machos de las hembras. Sobre todo dos que negrean más, están tumbados, bastante lejos uno del otro. El rebaño está muy esparcido y consta de muchas hembras y machos jóvenes. Parece que uno de los negros le gusta a los guardas, sacan el telescopio y deciden que es el que tengo que matar, es el más grande de todos. Yo lo veo pero con los prismáticos no puedo apreciar si es o no tan bueno como dicen, pero ellos son los que saben así que, ese será. Deciden que la mejor forma para entrarlos es llegando a unas peñas que quedaban a unos ciento ochenta o doscientos metros del rebaño y a cuatrocientos de nuestra posición. Para ello tenemos que salirnos de la verea y subir bastante. Ahí, ahí, vamos a darle vidilla a esto. Por fin llegamos, pero quedan más lejos de lo que habíamos previsto así que decidimos subir hasta lo alto y rececharlos desde allí. Mi padre los hizo una observación, y no era otra que el aire picaba hacia abajo y cuando llegáramos hasta arriba se iban a espantar. Aun así debíamos arriesgar pues era la única forma de acercarnos sin descubrirnos. ¿Qué pasó cuando llegamos a lo alto? pues que se rechiflaron unas hembras que había a unos cien metros. No cogieron aire de lleno ya que la huída fue lenta, se fueron rebajando poco a poco, los guardas no perdían de vista al macho, nosotros aún no lo habíamos visto porque no nos habíamos asomado. De repente veo uno negro impresionante, se lo digo al guarda, le mira con los prismáticos y me dice, bah! ese no es nada comparado con el que va para abajo. Se me pusieron los ojos como platos, ¡madre mía! Pero chicos, ¿recordáis que me tocó un no medallable?, pensé. La verdad es que nunca antes había visto esos bichos en vivo y no sabía apreciar, pero me pareció enorme. Se trataba de uno de los dos machos negros que veíamos tumbados la primera vez. Unos seiscientos metros más abajo se habían parado hacía ya un rato. Ahí ya vi el que decían los guardas que debía matar. Me pareció muy grande, mucho más que el otro, pero estaba muy lejos y mi vista me podía engañar. Eran las once y media, decidieron que comiéramos un poco para darlos tiempo y esperar a que se tumbaran por allí. A las doce seguían rondando el mismo lugar así que ese lugar iba a ser el elegido para la siguiente entrada. Pero ¿por dónde?
Desde lo altoTeníamos dos opciones, bajar por un barranco que teníamos delante y asomar a unas peñas que se encontraban en una lomilla que había delante de su ubicación o caminar por lo alto hasta un pico de la sierra del que bajaba una cuerda llena de peñascos y bajar tras ella para no descubrirnos. Tras esta cuerda, sierra adelante, había otro barranco inmenso, similar al que teníamos bajo nuestros pies. La pega de la primera opción era que si el grupo decidía quedarse donde estaba la distancia a la que asomaríamos sería de unos trescientos y pico metros; y desde ese tiradero no podríamos acercarnos más porque nos descubriríamos demasiado y nos verían. La pega de la segunda opción era que tardaríamos más y en ese tiempo podrían desplazarse mucha distancia. Finalmente optamos por continuar por la sierra adelante y descender por el otro barranco. Cuando dimos vistas al mismo, a unos setenta metros se levantó un macho bastante apañadete seguido de otro más joven y un par de hembras. Al espantarse silbaron igual que las muflonas, oye, no sabía que hacían igual. En el otro barranco había otro buen rebaño tumbado entre las peñas en el que destacaba un buen macho, que según los guardas no tenía nada que ver con nuestro objetivo. Joe, yo alucinaba, tres machos que me habían parecido grandes y ellos seguían diciendo que el mío lo era más, ya digo, alucinaba. Asomamos a unos cuatrocientos metros del rebaño y se habían desplazado un poco más abajo de donde estaban mientras los veíamos desde lo alto. En ese momento lo más fácil hubiera sido bajar por ese lado puesto que el terreno por la otra parte estaba impracticable, pero bajando por aquí nos iban a ver en cuanto descendiéramos unos metros, así que otra vez por detrás y a agarrarse a las orejas. Tras sudar un ratito en la bajada y algún que otro susto en forma de resbalón llegamos al punto que teníamos previsto desde que comenzamos la entrada, habiendo pasado dos horas.
El tiro certeroTendidos sobre unas rocas, los guardas localizaron al macho, uno de ellos se volvió indicándome que cargara el rifle, ¡¿YA?! ¡¡Madree!! no me lo puedo creer, ha llegado el momento. Me asomo reptando sobre la roca, me ponen una chaqueta para que apoye el rifle, busco acomodo, el bicho está tranquilo, tras una hembra en celo. Lo meto en la mira, se pone uno joven delante, me espero, da unos pasos, se descubre, es el momento, le tengo bien apuntado ¡¡PUM!!, no ha caído, echa a andar, el resto sale corriendo, no se ha visto el tiro en el suelo, le he pegado, pero de repente comienza a correr tras sus compañeros. ¡¡No le he tropezao!! Pero si lo tenía en la cruz!! Con rabia y desconcierto le sacudo el segundo tirascazo según va corriendo, esta vez veo que se va alto. ¡A CRIAR! Me cago... Todo el grupo se guarda tras un rasante que hacía el terreno a unos cincuenta metros delante de nosotros. Uno de los guardas sale corriendo hacia abajo y me dice que le acompañe, cojo balas (sólo me quedaba la de la recámara), mientras bajamos tan deprisa como el terreno nos lo permite, por lo visto al guarda se lo permitía mejor que a mí, ya que llegó bastante antes, iba cargando el rifle, llegamos a otras peñas, las que nos impedían ver desde arriba. El rebaño está aparentemente calmado pero en guardia. Localizamos de nuevo el macho y otra vez a apuntar, tapado por un piorno sólo le veo la cabeza y el cogote, espero a que se descubra, está rodeado de machos jóvenes, avanza unos metros, se queda sólo, totalmente atravesado ¡¡PUM!! Sale polvo al otro lado del macho. El guarda dice que se me ha ido alto y yo digo que va pegao, por cojones. A correr se ha dicho, pasan detrás de una peña y salen por el otro lado, ay amigo, pero el negro no sale. Y no sale, y no sale, ese está muerto allí detrás, seguro. Bajamos y allí estaba con un tiro mortal que entró rozando el hueso de la paleta izquierda a la altura del codillo y con la salida por el lado derecho del esternón.
Ahí cayó muertoMomento de alegría y satisfacción. Felicitaciones, agradecimientos... Mediciones... mediciones... mediciones... Subimos al macho a una peña para las fotos, comemos un poco, desuellan la piel para disecarlo y caminito para el coche. Cuando llegamos al mismo ya eran las cinco de la tarde.
Con los deberes hechos
De vueltaMe queda un gran recuerdo de la cacería, del paisaje, de mi padre que sube y baja por donde le pongan, mejor que yo (imagino que no lo dudabais), de los guardas y de los sentimientos que se han generado en mí según han ido pasando etapas de este impresionante rececho. Primero seleccionando los lotes, soñando con que me tocara un buen pavo o un macho montés. Segundo cuando me llegó la carta y vi que me había tocado un macho, no os imagináis los saltos que pegué esa tarde. Tercero ese largo periodo en el que día tras día he pensado, aunque haya sido durante un minuto, en cómo sería esta aventura. Cuarto, las fechas previas y sobre todo el día anterior, cuando casi ocupaba por completo mis pensamientos. Quinto, el momento, el desarrollo del día “D”, el viaje con mi padre, la llegada, conocer a los guardas, charlar con ellos, subir en el Land Rover hacia la sierra de la ilusión. Sexto el avistamiento y acercamiento, el rececho. Séptimo, el momento del disparo, la adrenalina, la incertidumbre. Octavo, el bicho muerto, el descanso, la satisfacción. Y noveno e igual de importante, compartirlo con todos vosotros.
Cuando la caza no me genere alguno de los sentimientos descritos en este último párrafo lo dejo.
Actualizo hoy 12/11.
Se me olvidó agradecer a corzowey que me ayudara a poner el rifle a tiro, es un verdadero especialista. MUCHAS GRACIAS!! Cobra 50€ si estáis interesados.


26 comentarios:
Buen relato señor Danieloo, mejor dicho impresionante. Lo has descrito tan bien y con tanto sentimiento que parece que he estado yo haciendo ese pedazo de rececho. Como siempre vuelves a levantar pasiones con tus escritos. Leyendo esto le apetece a uno cojer el arma e irse a dar una vueltecita por esos campos de Dios.
Otra vez, y aunque resulte pesado, ENHORABUENA!!!, ya que no se mata un bicho de esos todos los días.
Besitos a todos.
08 noviembre, 2007 18:38
Enhorabuena Dani !!! El trofeo es impresionante, casi me meto un cuerno en el ojo cuando desplegué la foto.
Gracias por mantenernos viva la emoción de la caza, a mi también me ha parecido estar allí contigo.
Por cierto, por si alguien no lo sabe, este chico es de "los Fantasías" y no es casualidad.
09 noviembre, 2007 09:50
Churro, mil gracias. De verdad que no creo que sea para tanto, pero me alegro mucho de que te guste. Este finde te habrás quitado el mono de coger el arma, ¿no?
Pedro, muchas gracias. Dilo bien alto, ¡¡de “Los Fantasías”!! ¿Qué ha hecho la cuadrilla este finde? ¿has estado por allí?
12 noviembre, 2007 10:29
¡¡¡Buufff!!! Acabo de leer el relato, y tengo los pelos como escarpias, y eso que ya me lo habías contado de viva voz. Anda que me faltó tiempo para salir corriendo el martes del curro a conocer al protagonista de esta historia, y que me contárais todo, con fotos, vídeos... todo, todo, todo.
Estoy deseando verlo puesto en el lugar que hemos elegido, para rendir pleitesía al Rey de nuestras Sierras.
¡¡ ENHORABUENA OTRA VEZ !!
12 noviembre, 2007 11:38
Muchas gracias corzowey. jajajja, es verdad, el martes llegaste casi antes que nosotros. Hubo una buena sesión detallada, estaba recientito. A ver qué tal se portan los hnos. Majano, imagino y espero que tan bien como siempre. Gracias por los nikon, son una maravilla, lástima que sean tan caros. He actualizado la entrada porque se me había olvidado hacerte una mención.
Por cierto, espero que Amancio haya encontrado sus prismáticos, es el guarda con el que aparezco en la foto. Los perdió donde cayó el macho.
12 noviembre, 2007 12:06
¡Pero hombre!. No era necesaria mención ninguna "joé".
Por cierto, gracias por hacerme la labor comercial, jejeje (si tuviera que vivir de esooo ...). Pero si estás de acuerdo, y para darle más "vidilla" al blog, a los que escriban se lo pongo a tiro gratis, a ver si así se anima a escribir alguno más, y 'anónimo' "da la cara" (igual solo tiene escopeta jejeje. Anónimo "joío", que queremos saber quién eres).
12 noviembre, 2007 13:06
Yo lo que quería decir es que ese es el precio especial para los habituales.
12 noviembre, 2007 13:59
Oye Dani para tendra q haber un descuento especial q soy fiel desd el primer dia, eso si cuando m compre rifle, xq la paralela apunta sola!!!!Saludos
12 noviembre, 2007 22:35
¡MAGISTRAL!
Enhorabuena.
12 noviembre, 2007 23:32
Ah! Corzowey el 6.5 va en un 70% 'pa lante'. Ya te contare.
12 noviembre, 2007 23:34
Fran, hace descuentos para estudiantes, tú, como ya has empezado el currele... ¿Qué tal tus primeros días? ¿En qué sucursal estás para que nos pasemos a verte?
Muchas gracias gran jabalí. Cuenta, cuenta eso del 6,5. ¿Ahora hacéis evaluaciones en el taller y es tu media?
13 noviembre, 2007 09:10
Hola a todos hoy es la primera vez y estoy un poco nervios@.La verdad es q el relato pone los pelos de punta, que bien escribes no? no conocia yo esta faceta de ti.
Al final me voy a aficionar a la caza con cosas como estas...Un saludo a todos.
14 noviembre, 2007 19:52
Oye ese anónimo es otr@, me buscais a mi, puedo tener rifle, escopeta... y tambien se que me ayudariais a ponerlo a tiro,sin cobrarme claro, porque Corzowey y Danieloo creo que me quieren mucho, o eso quiero pensar. De todas formas chico eres un crack relatando los hechos y eso que yo ya lo había oido de tus propios labios. Besitos para ellas y abrazos para ellos.
14 noviembre, 2007 20:18
Anónimos poneos nombre joe, aunque tiene su aquel eso de intentar adivinar quienes sois. Me congratulaaaaa que os guste la crónica.
Con el primero estoy totalmente fuera de pista y con el segundo he cogido el rastro pero llega un momento en que lo pierdo, tendré que echar mano de un buen perro de rastro.
anónimo 1, aficiónate hombre (¿mujer?) a esta noble afición, pasarás buenos ratos, lo puedes comprobar acompañándonos en alguna de nuestras salidas al campíbiri.
anónimo 2, estoy intentando recordar a quién he contado el rececho pero no te ubico, cachi en la mar... Con lo de “besitos para ellas y abrazos para ellos” imagino que eres del género más-culino, pero eso de “de tus propios labios”... no sé, suena un poquito gay.
15 noviembre, 2007 09:52
Por cierto, escrito en la entrada anterior.
mariete dijo...
jo der danielo pero que suerte tienes enhorabuena que sigas teniendo esa suerte que te caracteriza y yo creo que ya esta bien, se acabo por esta temporadad deja algo para los demas un abrazo
13 noviembre, 2007 20:26
Muchas gracias mariete, pero espero que no se acabe la suerte por esta temporada, ni por muchas de aquí en adelante, que siga, que siga, si hay para todos :)
15 noviembre, 2007 09:55
Anónimos, ¡salid de detrás de la mata!, que aunque nos da el aire, no conseguimos averiguar quién sois.
A ver, los de la "potra" que dejen algo para los que estamos en el dique seco, que no pego un tiro a un bicho desde no me acuerdo cuando, 'oño'.
Fran, enhorabuena por tu curro, ya no tienes excusa para no hacerte socio ¿eh?
15 noviembre, 2007 16:03
ji,ji,ji como mola lo del anonimato, os tengo en ascuas eh??bueno voy a ser buen@ y os dare algunas pistas: solo puedo decir que no he cogido un arma en mi vida y no es que quiera cogerla pero el tema del campo y los bichos me va gustando.
Próximo día más y mejor
15 noviembre, 2007 19:40
Que se le da al que averigue quien es el anonimo?
15 noviembre, 2007 21:51
Danielooo!eres una puta makina,enhorabuena y no te digo mas porque estaras muy arto con tanto halago macho.
Los anonimos me da que uno es machete y otro es del genero femenino,si me equivoco mis disculpas de antemano eh?,Bueno frotes para ellas y abrazos para ellos que coño
15 noviembre, 2007 22:25
Bueno corzowey, mañana tocará en “El Marco”, afilad las cuchillas que alguna perilla vuela.
joe Fran, na’ más que pedir... Cuanto más tardemos en descubrir su identidad menor será el valor del premio.
Gracias Sangre, tú tranquilo, “no me canso”.
Este último anónimo es el primero que escribió más arriba, el día 14. El que no nos quiere desvelar si tiene webs u ovariobs. Tengo una pizarra a mi lado donde escribo las pistas, horas a las que escriben... Anónimo 1 con edding rojo y anónimo 2 en negro. Un mapa con chinchetas (rojas y negras) sobre posibles ubicaciones...
16 noviembre, 2007 09:30
Mi perilla está tranquila por ahora, pero mañana no sabremos si sigue en el mismo sitio. desearnos suerte. bueno nos vemos en el bar de Marche esta noche.
Besitos a todos.
16 noviembre, 2007 09:43
Escrito en la entrada anterior por... ¡otro anónimo!
Anónimo dijo...
Mi mas sincera henorabuena, menudo macho. Uno menos que te queda para conseguir toda la coleccion y eso que son unos poquitos. bueno un abrazo
15 noviembre, 2007 21:36
Muchas gracias, ojalá pueda conseguir todas las especies ibéricas, faltan gamo, rebeco, arruí, por ahora una utopía pero quién sabe...
Churro, suerte mañana para corzowey y tú, vete cogiéndole el tranquillo al FN que ya casi, casi es tuyo. Suerte también para el resto de afortunados que asistan.
16 noviembre, 2007 09:57
uy uy q miedo con eso de los mapas y las ubicaciones, pronto tendreis el resultado de mi identidad, dejadme que esta intriga tiene su aquel y me divierto asi un pokillo.
Un saludo para todos los que aki escriben, y no os enfadeis mucho conmigo.
16 noviembre, 2007 12:15
Que pena churro, te vi el domingo y tu perilla seguia intacta, aunque se que casi casi podemos rasurartela, seguro que el proximo tiro es más certero.
Danielooo me duele eso de gay, que gay ni guei, MARICON! ja ja.
Corzowey con lo que te enseñó tu padre para saber de donde viene el aire y como orientarte y todavia no sabes quien soy.
Bueno cuando tenga más tiempo os daré más pistas.
20 noviembre, 2007 17:39
Anónimo, me traicionaron los nervios, mira que apunté con todas mis ganas pero el cabrón del guarro se marchó, aunque con un pequeño susto. Otra vez sera.
Besitos.
20 noviembre, 2007 20:44
jajjaja, gay, guei, gaaay, MARICON, qué bueno.
Churro mírate en la nueva entrada ;)
20 noviembre, 2007 21:56
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