Actualidad, o no, de la Sociedad Local Deportiva de Cazadores "Risco del Prado" de Carrascalejo

jueves, diciembre 28, 2006

Qué regalar en reyes


Llegan fechas de balances, de exámenes de conciencia, de SMS cursis (pero hacen ilusión), de ver los cien mejores goles del año, las dos mil mejores canciones, resúmenes de las noticias más impactantes, ¿alguien sabía lo que era el polonio 210?, la gala de tal, la gala de pascual. Fechas en las que solemos darnos cuenta de que nuestros propósitos de año nuevo no se han cumplido, incluso, en algunos casos, se han agravado. Por ejemplo, esos michelos que queríamos perder de vista no sólo siguen ahí sino que han procreado, los que pensaban dejar de fumar aprovechando la nueva ley no lo han hecho y eso no es lo malo, lo malo es que ahora los da morbo fumar en lugares prohibidos.

También es tiempo de balances cinegéticos, aunque estamos a mitad de temporada de caza mayor. Si analizamos cómo está siendo la temporada hasta ahora nos damos cuenta de que muchas cacerías a las que hemos asistido o de las que nos han contado, han sido chanteadas.

Puesto que parece que está de moda eso del puteo y que se aproximan los reyes magos (ya han pasado el cruce de Valdelacasa) os propongo unas cuantas ideas para regalar el día de la epifanía:


Ken Guarda Mayor: Te chantajeará para que le regales un puesto en tu montería. Si no el año que viene te quedas a verlas venir.

Action Man Forestal: Duro rival en ventas de “Ken Guarda Mayor” puesto que sus características son similares. Son igual de sinvergüenzas.

Eau de Puteo: La colonia con la que podrás pasearte durante una noche entera por toda una finca aireando a todo bicho viviente.

Los Sims 2 Mascotas: Para que tus perros se suelten un par de días antes y se queden dentro de la mancha hasta la mañana de la cacería.

La famosa Escopeta Mañanera: Se activará con el alba y cesará su actividad poco después de la salida del sol. De esta manera los animalitos se irán a dormir a otro lugar más tranquilo. Se puede programar para que funcione cuando tú desees.

El cohete tira y vete: De una gran efectividad lanzándolo a tiempo. De aplicación similar a la Escopeta Mañanera pero con menor peligro de que te puedan inculpar si te pillan yendo y viniendo.

La naftalina con su tirachinas: Vienen juntos en un lote, por esto de la Navidad, además sin el último el primero pierde mucha efectividad. Hasta hace poco era uno de los más extendidos pero debido al empuje de nuevas técnicas ha perdido fuerza en el mercado.

Y lo último de lo último: Los Sims Chanteadores. Crea tu propia saga de puteadores virtuales. Con todas las herramientas disponibles para dejar una mancha limpia. El nuevo juego interactivo donde podrás practicar todo el año la forma de joder la marrana.

Y ahora mismo no se me ocurre ningún otro regalito. Son fechas difíciles para nuestra mente que se ve oprimida pensando qué coño regalar, así que espero haber ayudado a mitigar la presión con estas sugerencias.

Por cierto, la lotería del coto, cero patatero, ni gordo, ni segundo, ni reintegro, ni pedrea ni na de na. Imagino que ya lo sabíais pero por si queda algún despistado.

¿Y los zorzales cómo van? Como la lotería...

Las palabras que están de diferente color dentro del texto son enlaces a otras páginas, recomiendo que las pinchéis. Tanto en esta entrada como en las anteriores. Vale? También he añadido una encuestilla para averiguar qué calibre vencerá sobre los demás.

Próspero Año Nuevo a todos.

lunes, diciembre 18, 2006

Los viernes


De nuevo viernes, de nuevo nuestra imaginación volando, “y si mañana me quedo sin balas…”, “ay si me entrara un guarraco cano cano…”, “si es que parece que estoy oyendo a los perros…”. Jejejje, los viernes digo… desde que termina la jornada, incluso durante la jornada en la que te encuentres inmerso, ya estás cavilando sobre lo que deparará el siguiente día de caza. Depende en gran medida de cómo se vaya desarrollando el día, de los resultados que estés obteniendo. Si la cosa está floja, en lugar de desanimarte, piensas en que el próximo día se va a dar mucho mejor, porque te han contado que es una gran mancha, que llevan “taitantos” meses echando de comer, que no dejan caer el grano al suelo, que la berrea ha estado como nunca, que han visto la pista de algún que otro macareno, que el año anterior se mataron “tropecientos”. Y es entonces cuando caes en la cuenta de que eso mismo te habían dicho sobre la cacería en la que hasta ahora no has visto ni moscas, jajaja.

Aun así el ánimo no decae, ni mucho menos, aunque te han aumentado tus dioptrías mirando la ladera de enfrente, has perdido un 20% de agudeza auditiva (ole) intentando oír lo que nunca llegará. Te dejas engañar a ti mismo cuando oyes un “charabasqueo” causado por un pájaro revoloteando entre la maleza y, aun sabiendo claramente de qué se trata, te aferras a la esperanza (verde o no) de que sea un “bicho” (en estas ocasiones te da igual que sea más o menos grande, no está la cosa como para ser muy exigente).

Pero puede darse el caso de que tengas un “puestazo” y esté siendo un gran día de caza, entonces tardarás más en acordarte de la próxima jornada, pero te acordarás. No le prestarás mucho tiempo porque debes disfrutar ese momento, ese gran puesto, ese magnífico día. Tan sólo piensas “bueno y la siguiente… con que se dé como hoy...”. jejejejej, eso sí, nunca peor, eh? En ese momento nadie piensa que va a ser peor.

Creo que para los cazadores el mejor día de la semana es el viernes. Es el día de los sueños, de las ilusiones, de las cábalas, de las apuestas, de los “ojalá…”. ¡¡Detrás de cada viernes hay un 21 de Diciembre!! Te juntas en el bar con los que vas a compartir la jornada, decides dónde vas a apañar los “bichos”, he aquí lo bueno de los viernes, SIEMPRE se mata algo los viernes. “¿Quién se va a llevar el remolque?”, en los viernes son imprescindibles los remolques. Te cuentas (como si no lo hubieras hecho antes) otros lances pasados con la esperanza de que se repitan de nuevo, los viernes lo estás contando y te estás viendo ahí, al día siguiente, matando ese mismo guarro (o venao, cada uno lo cuenta como quiere...). Bromeas con lances fallidos, “que me entre mañana, verás que bien le ...”. Haces ver que sabes de todo, “¿Así van a entrar los perros? Veeenga hombre… ¿pero quién ha dicho eso?”. También las apuestas tienen su cabida en este mundo. Dependiendo de con quién te juntes… vuelves a bromear sobre lances fallidos.

En definitiva, donde estén las ilusiones de los viernes que se quiten las decepciones de los sábados. No necesariamente todos los sábados nos llevamos chascos. Por suerte, no siempre es igual y hay veces que se cumplen muchas de las expectativas creadas, es entonces cuando el sábado cobra protagonismo. Después, de los viernes nadie hablará, pero de ese estupendísimo sábado…

Aunque me gusten los viernes, prefiero tener algo que contar de los sábados y domingos.

lunes, diciembre 11, 2006

Calzoncillos de cuello vuelto


Gran fin de semana de caza, porque ha sido más largo de lo normal, digo. Ha estado marcado por el frío, el frío en su máxima expresión, joder qué frío ha hecho. Frío que se ha visto agravado por el fuerte viento, provocando que la sensación térmica haya bajado hasta los treinta grados bajo cero, más o menos. Por lo menos eso parecía el viernes en el número siete de “el camino del Burgo”, a las tres y media de la tarde, después de estar toda la mañana a la sombra y sin poder hacer lumbre, por motivos que no vienen a cuento… Dejé el jersey en el macuto, por eso de no sudar mientras caminas. Lo utilicé mediada la montería. Tan solo me sirvió para burlar la baja temperatura unos quince minutos. Después… el viento me ponía los ojos llorosos, el frío congeló las lágrimas sin dejarme pestañear, con lo cual estuve casi una hora sin poder cerrar los ojos, parecía un mochuelo. Llegó un momento en el que el aire penetraba hasta los huesos, daba igual las capas de ropa que llevaras puestas, ni camiseta térmica, ni calzoncillos de cuello vuelto, ni hostias, no estamos preparados para soportar esas temperaturas.

Por la Extremadura no hace tanto frío, aunque el hecho de estar parado cuatro horas, con cero grados no lo soportan ni extremeños, ni sorianos, ni esquimales, ni camisetas térmicas, ni forros polares. ¿Abrigos de piel de perro no venden? Sería un buen invento, ¿no habéis visto cómo se meten el los charcos casi helados y beben y se revuelcan? Pobres perros de ciudad, a los que visten con esos jerséis de lana, esas bufandas, esos gorritos, cómo deben de sudar... ¿Os imagináis qué haría uno de estos poseedores de perro-abrigado, con una rehala? Sería curioso ver a todos los perros con zahones.

El frío me hizo reflexionar sobre la ropa utilizada por los cazadores más cercanos a mí para combatirlo.

Comenzando por las capas más íntimas y terminando por las más expuestas, sin necesidad de nombrar las intimísimas,

Lo más utilizado hasta hace pocos años, aunque sigue siendo muy común, es el pijama. El secreto de su eficacia es ponértelo cuando te vas a la cama para que esté calentito cuando te pones el resto de la ropa. De esta manera parece que las calorías que tiene acumulado van a durar toda la jornada, ja!!!

El calzoncillo modelo “nunca-lo-uses-para-un-encuentro-sexual”. Calzoncillo largo hasta los tobillos. Muy recomendable pero hay que tener en cuenta la talla de los pantalones que utilizas habitualmente, porque la cremallera puede resentirse.

Camiseta térmica. RAE: térmico, ca. Que conserva la temperatura. Pero no dice si la interior o la exterior. Estas camisetas o son muy buenas y te gastas una pasta o no transpiran y te hacen sudar lo indecible. Claro, el sudor se enfría y te quedas pajarito. Aplicable para los pantalones también denominados térmicos.

Calcetines o medias de montaña. Son calcetines por fuera y toallas por dentro. Las medias de lana me resultan incomodísimas, aparte de que no mantienen el calor.

Las capas siguientes a estas son las habituales, camisas, jerséis, camisetas, chalecos, pantalones… Aunque hay camisas que podemos englobar dentro de esta selección, son las fabricadas con tela polar, felizmente en desuso en los últimos tiempos.

Las prendas polares dejan de ser efectivas cuando hace viento. Ya sean chalecos, que visten mucho, camisas o chaquetas. Para ganar efectividad deben ser cortavientos además de polares, si no ya pueden ser polartec 200, 2000 o un millón que el aire cala.

La bufanda es el mejor protector para la garganta por delante de la braga. Puedes ajustarlo a tu gusto y no parecerá que vas acogotado. Además puedes quitártela sin miedo a despeinarte, un buen punto a su favor. ¿Por qué llamaron braga a esa prenda?

Los guantes. Los únicos efectivos son los cortavientos, el resto al cabo de un rato sólo serán un estorbo. Eso sí, sean como sean deben llevar el agujerito para sacar el dedo verdugo, también conocido como índice entre unos pocos.

Las botas. Los fabricantes se centran más en la impermeabilidad y la comodidad. Por lo que considero más importante las medias.

No uso gorras, ni sombreros, ni gorros, ni nada para proteger la cabeza. No he llegado a padecer tanto frío como para tener que usarlos. Mientras no se me caiga el pelo o no me de por raparme (quién sabe) creo que no me harán falta.

La consecuencia más notable del frío y la ropa usada para oponerle resistencia, la descubres cuando te vas a encarar el rifle, jajajaj.

lunes, diciembre 04, 2006

grlu grlu grlu grlu



Cómo nos hicieron disfrutar las gallinas!!! A medida que se iba acercando el fin de semana la emoción crecía, las referencias al año anterior eran más frecuentes, un posible amaño en el sorteo (jejej) rondaba las cabezas de los menos agraciados en la tirada anterior, el paso por caja hacía inevitable los comentarios. Algunos habían matado algún faisán este verano porque su percha había crecido desde la otra tirada, se mataron cuatrocientos treinta pero si sumamos los que cada uno cuenta ahora, nos pasamos sobrados.

Desde “la quedada” en la gasolinera se respiraba un ambiente festivo, todos sabíamos que íbamos a pasar un día grande, porque la mayoría repetíamos experiencia y en nuestra mente afloraban buenos recuerdos. Los “principiantes” intuían que sería una gran experiencia ya que los días previos los habíamos puesto la cabeza como un bombo. El gasolinero, un año más, seguramente tuvo la “gentileza” de acordarse de alguno de nuestros ascendentes.


Una vez todos juntos partimos hacia la finca donde nos esperaban un camarero tardón, unos chupitos a dos euros!!, unas migas con huevos fritos, el personaje de la gorra y las gafas de sol y la mujer que hizo las migas con un mandil lleno de… vamos que si alguno la hubiera visto antes de comer seguramente se hubiese comido una bolsa de boca-bits. Ah!! El garito mucho mejor que el de la anterior tirada. El sorteo, la preparación y a los puestos. Había nervios, expectación, ilusión, ganas de comenzar a escopetear, como si lleváramos tres años sin darle al gatillo. Comenzaron a salir faisanes, “¿qué nos pasa?, no se va ni uno”, “qué finos somos”. Superamos holgadamente la cifra del año pasado, cobramos cuatrocientos noventa y seis pájaros. Algunos no los cobramos porque nos los quitaron los jetas que cazaban al lado, y otros cayeron entre los zarzales. Matamos más haciendo menos ruido, aunque hubo algún faisán que limpió las escopetas de varios puestos (treinta y dos tiros) hasta que consiguieron matarle, espero que no sea uno de los de mi lote porque tiene que tener plomos hasta en las orejas (¿tienen?).

Yo mantengo una teoría desde el año pasado y es la siguiente: no me creo que suelten los seiscientos pájaros que compramos. Seguro que en cada tirada sueltan unos quinientos cincuenta, más o menos, cincuenta menos no lo va a notar nadie. Es imposible que falláramos cien piezas. Parecerá una tontería pero el tipo que tiene tanta clase, si se ahorra cincuenta con nosotros, otros cincuenta con otro, y así con otros doce tiene tirada “by the face”.

La emoción estaba reflejada en la cara de todos los asistentes, en los comentarios posteriores, en la forma de contar los lances, en las apuestas sobre las piezas abatidas, en el cachondeo sobre algún fallito. Cuando entramos a comer pareció como si no existiera otro mundo, como si de puertas afuera sólo hubiese faisanes y perdices, como si las noticias de la tele sólo diera cifras sobre los cartuchos empleados. Las hipotecas, las averías del coche, el trabajo, el capullo de tu jefe, incluso las monterías!! pasaron a un segundo plano, o tercero o cuarto.


De vuelta en el coche, en el bar, en la cena del bar, con la almohada, con Liv Tyler (soñando digo), faisanes, faisanes, alguna perdiz, faisán, perdiz, perdices, ahora un faisán…

Por suerte para el día tres de Febrero hay otra organizada.